Vino mexicano

Vino mexicano: un viaje del campo a la cava

Gastronomía 9 abril, 2020

México se ha convertido en un importante productor de vino. Un vistazo a sus regiones vinícolas basta para convencer a cualquiera.

Aunque México no está entre los países más reconocidos por su producción de vinos, la realidad es que cada año sorprende con una oferta más variada e interesante, gracias a marcas y nombres que suenan con fuerza.

Para conocer más, como siempre, hay que viajar: recorrer —desde el campo hasta la cava— los territorios vinícolas de nuestro país. Querétaro, por ejemplo, celebra cada mayo-junio la Feria Nacional del Queso y el Vino, donde se reúnen no sólo las marcas grandes y reconocidas, como Freixenet o La Redonda, sino también los enólogos independientes, lo que resulta —para el resto de nosotros— en un gran plan entre haciendas y la fantástica gastronomía local. Ir a Coahuila significa también hospedarse en un lugar tan histórico y hermoso como Casa Madero, para conocer sus etiquetas, pero también visitar la casa de Rivero González y otros productores que mantienen viva la tradición en el estado.

Valle de Guadalupe

El destino vinícola por excelencia es, sin duda, Ensenada, Baja California, donde un clima mediterráneo permite que uvas de todas las cepas crezcan sin dificultad. Eso hace que, desde siempre, los enólogos más propositivos mantengan—y reinventen cada día— sus proyectos, algunos tan antiguos y sólidos como Santo Tomás o Casa Pedro Domecq, o haciendas pequeñas que agregan a la cultura del vino la innovación gastronómica: hay restaurantes deliciosos, tanto de mariscos locales como de ingredientes mediterráneos, todo acompañado siempre por una copa de vino más rica que la anterior. Por mencionar algunos, reserva una mesa en Laja y no dejes de asomarte a la famosa carreta de la señora Sabina, La Guerrerense, en Ensenada.

Travesías Media / Diego Berruecos


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