Lugares para hacer senderismo

Explora el mundo a otra velocidad

Tips 13 agosto, 2020

Descubre el mundo a otro ritmo: recorrerlo a pie o en bici te da otra perspectiva y te ayuda a disfrutarlo a una velocidad más humana.

¿Alguna vez has considerado viajar caminando? Estamos tan acostumbrados a pensar en un coche/tren/avión/barco cuando pensamos en viajar que muy pocas veces nos paramos a considerar la opción de movernos usando solamente nuestras piernas. Estos cuatro viajes pueden ser una primera aproximación al mundo del slow travel.

1. Camino Copalita

Lo ideal es empezar cerca de casa, por eso nos gusta la ruta de Camino Copalita. Este viaje dura seis días y recorre cinco ecosistemas diferentes: partiendo del punto más alto del estado de Oaxaca y bajando, poco a poco, hasta llegar al mar. Seguir esta ruta es una manera de acercarse a las comunidades, vivir con ellas y dejarse guiar por los expertos que habitan estas tierras. El circuito está totalmente organizado (los guías son locales, los campamentos ya están montados), y tú de lo único de lo que tienes que preocuparte es de disfrutar, conocer y caminar en la naturaleza unas seis o siete horas cada día. Es un buen ejercicio, pero no se necesita una condición física particular.

2. Camino de Santiago

Posiblemente el más famoso de todos los caminos de peregrinación en el mundo hispano. Lo hermoso del Camino de Santiago es que puede hacerse de mil maneras y a muchos ritmos distintos. Lo más clásico sería comenzar en Navarra, haciendo el camino francés, que tiene unos 790 kilómetros. Pero claro, para eso se necesita, más que energía, tiempo. Aunque cada año hay más peregrinos que completan el camino, lo cierto es que hay cientos de variaciones para adaptarse al tiempo y a la condición de cada quien. Para obtener la “Compostela”, que certifica que se completó el recorrido, hay que recorrer a pie al menos los últimos 100 kilómetros hasta llegar a la tumba del apóstol Santiago.

Camino de Santiago

3. Holanda en bici

Los Países Bajos son ideales para recorrer en bicicleta por una razón muy sencilla: no hay montañas, así que pedalear se disfruta. Además, el país está perfectamente bien acondicionado con ciclovías confinadas y rutas ya trazadas. Una ruta clásica podría partir de Ámsterdam y acercarse hasta Amberes, en Bélgica. El camino está lleno de plantaciones de flores (ésta sigue siendo una de las industrias más importantes del país), tranquilos pueblos y mucho queso gouda.

4. De Cusco a Machu Picchu

Quienes quieran plantearse un reto de altura deberían considerar el Camino Inca que conecta Cusco con Machu Picchu a través de poco más de 40 kilómetros de montaña. Es una ruta dura, no por la distancia, sino por el terreno y la altura, pero la recompensa al final es especialmente dulce. Hay muchos operadores que ofrecen distintas versiones, algunas a pie y otras en bicicleta. En todos los casos hay que considerar que no es un camino que se pueda hacer solo, por lo que siempre es importante ir con un guía local y pagar los permisos correspondientes.

Machu Picchu

Travesías Media / Diego Berruecos


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