Un pequeño mar en medio del desierto

Aventura 23 julio, 2020

Un paisaje coahuilense que, en realidad, parece de otro mundo.

Al noroeste de Monclova hay un pequeño pueblo llamado Cuatrociénegas de Carranza, que parece salido de una película de ciencia ficción. El paisaje desértico rodeado por montañas va cambiando sus colores a lo largo del año, pero siempre permanece la arena blanca como el azúcar en las Dunas de Yeso, que se extienden por kilómetros. Éstas también forman parte del área natural protegida que incluye Cuatrociénegas, una región de manantiales, lagos, ríos y ciénegas conocida como las Galápagos mexicanas, ya que forma parte de un ecosistema único donde habitan pequeños especímenes primitivos que han sido estudiados desde hace más de 50 años por biólogos de todo el mundo.

Uno de los ríos que forman parte de esta área natural es el Mezquites, con agua tan clara que se puede ver los peces y tortugas desde afuera, aunque también es posible meterse a nadar con snorkel o recorrerlo remando en kayak.

Otra actividad es la visita a el Museo Casa Venustiano Carranza, donde nació este personaje en 1859 y que contiene un archivo fotográfico importante, así como objetos personales que muestran cómo era la vida de la familia.

Tip: para alojarse cerca de esta área protegida y poder disfrutar las noches estrelladas en el desierto recomendamos el recién abierto Hotel boutique Hacienda 1800.

Dunas de yeso en Cuatro Ciénegas, Coahuila

Travesías Media / Adam Wiseman


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